En sesión ordinaria, el pleno de la Cámara de Diputados guardo un minuto del silencio por las 28 víctimas que han muerto por sarampión en México.
Esto fue a petición del diputado del PAN, Éctor Jaime Ramírez Barba, quien dijo que “esta enfermedad nunca debió regresar y mucho menos cobrar vidas” porque “era totalmente prevenible con una simple vacuna”.
Por ello, pidió que se “finquen responsabilidades administrativas, políticas y penales a los funcionarios que teniendo la obligación de prevenir estas muertes no están actuando con la diligencia debida”.
Y es que dijo que “lo que ocurre hoy es el retrato de un sistema de vacunación desmantelado, de compras tardías o insuficientes de biológicos”, incluso, de “de semanas nacionales de vacunación canceladas, de cadenas de frío descuidadas, de brigadas de vacunación disminuidas”.
“Esta tragedia nos muestra el costo humano de convertir la salud en una arena de improvisación, de burocracia indiferente y de presupuestos que no ven en la prevención una prioridad sino un gasto prescindible”, puntualizó.
Finalmente añadió que el minuto de silencio era para que se investigue a fondo a quienes, por acción u omisión, permitieron el desabasto, la caída de coberturas y el abandono de las jornadas de vacunación en las comunidades más vulnerables.





























