La Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación anunció que llevará a cabo un cerco a Palacio Nacional y la toma del Congreso de la Unión como parte de una nueva fase de movilizaciones, que incluirá paros escalonados de 24, 48 y 72 horas rumbo a la reactivación de la huelga nacional. La organización indicó que estas acciones se replicarán en los estados donde tiene presencia.
La CNTE explicó que esta ruta de protestas se definió tras el paro de 48 horas realizado esta semana, con el que reiteró la exigencia de reinstalar la mesa central con la Presidencia de la República y de resolver las demandas pendientes sobre la abrogación de la Ley del ISSSTE de 2007 y la reforma educativa. Advirtió que, de no haber avances, llevará sus acciones al periodo del Mundial de Futbol 2026.
La organización magisterial cuestionó que el presupuesto educativo aprobado para 2026 represente 4 por ciento del Producto Interno Bruto, por debajo de la recomendación de la UNESCO. También criticó que la mayoría de esos recursos esté dirigida a becas y contrastó la situación con el aumento salarial y las prestaciones aprobadas para diputados federales.
La CNTE sostuvo que el Gobierno Federal mantiene una postura de cerrazón frente a la abrogación de la Ley del ISSSTE y acusó que la propuesta de modificar la legislación educativa solo plantea ajustes parciales sin eliminar los elementos heredados del sexenio anterior. Señaló además que las consultas anunciadas no representan mecanismos reales de participación.
La coordinadora rechazó las declaraciones de la Secretaría de Gobernación del 11 de noviembre sobre el paro de 48 horas, al considerar que descalifican una protesta legítima. También demandó la devolución de los descuentos aplicados a trabajadores de la educación y la reinstalación de personal cesado.





























