El modus operandi de la organización delictiva “Unión 300”, no es exclusivo del oriente de la entidad mexiquense, también en el Valle de México se replica esta práctica, a través de ACME, agrupación que a través de extorsiones se ha expandido por varios municipios mexiquenses, para hacer de la suyas de manera impune.
ACME se sume como una agrupación de transportistas y comerciantes, a quienes dota de calcomanías que les da “inmunidad” ante cualquier falta e incluso, cualquier delito que cometan.
‘Los 300’, organización sindical de transporte, ha sido señalada de múltiples delitos, entre ellos extorsión, invasión de casas, robo con violencia e incluso homicidio, realidad que no dista mucho de quienes se amparan bajo la calcomanía de ACME, grupo liderado por Jafet Sainz.
En el valle de México las manifestaciones, protestas y disturbios que lleven tal calcomanía, pareciera que son legales y todo debido a que la autoridad no ha actuado ante ello.
Es decir, se pueden cometer distintos delitos y actos que afecten a la población, pero por portar un logotipo, esto pasa desapercibido.
La detención de uno de los líderes de “Los 300” y la difusión de su modus operandi, debería ser la pauta para voltear a ver a otras agrupaciones que también se siguen apoderando del territorio mexiquense, pisoteando los derechos del resto de los ciudadanos.





























