La presidenta Claudia Sheinbaum explicó que la propuesta de retroactividad en la reforma a la Ley de Amparo no surgió por autoritarismo de un senador -Adán Augusto López, coordinador de los morenistas en la Cámara Alta- ni para sancionar empresario alguno (a Ricardo Salinas Pliego,deudor al fisco).
La mandataria explicó que lo que se intentó fue incluir una consideración jurídica que fue mal redactada.
Durante su conferencia mañanera, señaló que por ese motivo desde la Presidencia de la República envió a la Cámara de Diputados una nueva redacción, que podrán o no aprobar.
Sheinbaum destacó que el Senado actúa con autonomía y que las decisiones tomadas en comisiones o en el pleno no implican desacuerdos con el Ejecutivo.
“La idea de que la presidenta decide todo, que soy autoritaria, no es cierta. En este caso es una muestra de que los senadores tienen autonomía para fortalecer o modificar una ley”, afirmó.
Indicó que al publicarse la propuesta se detectó que el texto del artículo transitorio no era claro respecto a los alcances de la retroactividad, lo que podría generar interpretaciones distintas por parte de los jueces. Por ello, dijo, se propuso una nueva redacción para garantizar que no haya retroactividad donde no debe haberla y evitar problemas en la aplicación de la ley.
La mandataria añadió que la iniciativa no busca castigar a empresarios ni imponer criterios, sino precisar el marco jurídico. Explicó que la propuesta, elaborada con base en una sugerencia del exministro Arturo Zaldívar, actual asesor presidencial, se fundamenta en la jurisprudencia de la Suprema Corte de Justicia, que establece en qué casos deben aplicarse las leyes nuevas y en cuáles deben conservarse los procedimientos anteriores.
“Lo que se busca es que la norma quede completamente clara y no sujeta a subjetividades”, concluyó Sheinbaum.





























