La presidenta Claudia Sheinbaum informó que México y Estados Unidos alcanzaron un acuerdo para establecer un grupo de trabajo de alto nivel, integrado por subsecretarios de ambas naciones, con el fin de dar seguimiento a temas de seguridad, entre ellos el combate al tráfico de armas ilegales.
Sheinbaum recordó que durante años el gobierno estadounidense no reconocía plenamente este problema, citando como ejemplo el operativo “Rápido y Furioso”, implementado durante la administración de Barack Obama con la anuencia del expresidente Felipe Calderón. En aquel programa se intentó rastrear armas enviadas a México mediante chips, pero los dispositivos fueron retirados por grupos delictivos y las armas terminaron fortaleciendo a la delincuencia organizada.
La mandataria destacó que dicho operativo nunca concluyó, pese a que agentes estadounidenses perdieron la vida, y subrayó que ahora se da un cambio de enfoque. “Por primera vez, Estados Unidos reconoce que tiene que hacer operativos en su territorio para evitar que armas entren de manera ilegal a México”, afirmó.





























