La Secretaría de Gobernación sostuvo un encuentro de alto nivel con la Oficina en México del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (ONU-DH), en el que ambas partes coincidieron en la necesidad de fortalecer la protección de las víctimas y consolidar una agenda de derechos humanos con enfoque de justicia social y democracia.
La reunión fue encabezada por la secretaria de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez, y el subsecretario Arturo Medina, quienes recibieron al representante de la ONU-DH en México, Humberto Cantú Rivera, en un diálogo centrado en la cooperación institucional y el seguimiento a los compromisos internacionales del Estado mexicano.
Durante el encuentro se subrayó que la defensa y promoción de los derechos humanos es un eje transversal del actual gobierno, en concordancia con la política de la presidenta Claudia Sheinbaum, quien ha planteado que el respeto a la dignidad humana es una condición indispensable para la paz, la estabilidad y el desarrollo del país.
Las autoridades mexicanas destacaron la importancia de fortalecer los mecanismos de atención a víctimas de violaciones a derechos humanos, especialmente en un contexto nacional marcado por la violencia, la desaparición de personas, la migración forzada y los desafíos en materia de acceso a la justicia.
Por su parte, la Oficina del Alto Comisionado de la ONU reiteró su disposición para acompañar al Estado mexicano en el diseño, implementación y evaluación de políticas públicas orientadas a garantizar los derechos fundamentales, así como en la capacitación de servidores públicos y el fortalecimiento institucional.
La ONU-DH ha sido un actor clave en México desde hace más de dos décadas, documentando violaciones, emitiendo recomendaciones y brindando asistencia técnica en temas como desapariciones forzadas, tortura, derechos de las mujeres, pueblos indígenas, personas migrantes y periodistas, áreas que continúan siendo prioritarias en la agenda nacional.
Este acercamiento ocurre en un momento en el que México busca consolidar una política de derechos humanos basada en la prevención, la reparación del daño y la no repetición, en línea con los estándares internacionales, lo que refuerza la relevancia del diálogo permanente con organismos multilaterales.
Con este encuentro, el Gobierno de México y la ONU ratifican su voluntad de trabajar de manera conjunta para avanzar hacia una sociedad más justa, incluyente y democrática, donde la protección de las víctimas y el respeto a los derechos humanos sean pilares de la vida pública y de la gobernabilidad.





























