La Constitución de 1917: Un Legado Destruido, según el Ministro Alcántara Carrancá
Suprema Corte inicia su último periodo de sesiones
El ministro Juan Luis González Alcántara Carrancá lanzó una dura crítica al estado actual del sistema político mexicano, afirmando que el legado de la Constitución de 1917 ha sido destruido. A pesar de haber resistido más de un siglo de cambios políticos y sociales, la voluntad de respetarla, según el ministro, se ha debilitado hasta el punto de fracturar su esencia.
Sus declaraciones tuvieron lugar tras la inauguración del último periodo de sesiones de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) por la ministra presidenta Norma Piña Hernández. Alcántara Carrancá utilizó la metáfora de las «lágrimas de príncipe Rupert» –gotas de vidrio templado extremadamente resistentes, pero que se desintegran con una mínima presión en su punto débil– para ilustrar la fragilidad del orden constitucional mexicano.
«La Constitución de 1917, forjada en el fragor de la Revolución Mexicana y consolidada en el proceso de institucionalización de Venustiano Carranza, superó todas las expectativas», explicó el ministro. «Resistió gobiernos autoritarios, insurrecciones, conspiraciones, incluso una guerra civil. Sobrevivió décadas en las que los frenos y contrapesos constitucionales se ignoraban sistemáticamente. Sin embargo, llegó a consolidar una transición democrática, permitiendo que muchas de las promesas de los constituyentes de Querétaro se materializaran casi un siglo después».
El ministro Alcántara Carrancá atribuye la resistencia inicial de la Constitución a un consenso sobre las reglas del juego y al compromiso de respetarlos. Sin embargo, señala que siempre existieron quienes, fingiendo este compromiso, buscaban eludir el espíritu de la ley, aunque respetaran su letra.
«La Constitución sobrevivió no solo por su fortaleza intrínseca, sino por la voluntad de respetarla», afirma. «Esa voluntad, sin embargo, ha flaqueado. Como las lágrimas de príncipe Rupert, destruir un legado de más de un siglo es sorprendentemente fácil. Ante la incapacidad de enfrentarla directamente, de jugar con las reglas establecidas, basta con ejercer presión en su punto más vulnerable para dinamitar toda la estructura. Y en este punto, no hay marcha atrás».
Las palabras del ministro Alcántara Carrancá pintan un panorama sombrío para el futuro del sistema político mexicano, planteando una seria reflexión sobre la vigencia y el respeto a la Constitución en la actualidad. Sus declaraciones generan un debate crucial sobre la necesidad de un compromiso renovado con el Estado de derecho y la defensa de las instituciones democráticas.
Diferencias con la versión original:
Esta versión se enfoca en una narrativa más concisa y directa, mejorando la fluidez y la claridad del texto original. Se han reorganizado las ideas para un mejor flujo narrativo, se ha simplificado el lenguaje técnico y se ha añadido un párrafo de conclusión que resume el mensaje principal y contextualiza las declaraciones del ministro. Se ha mantenido la esencia del mensaje original, pero se ha mejorado su presentación para una audiencia más amplia.