La aún ministra presidente Norma piña, señaló que la justicia es una construcción viva que trasciende a quienes ocupan los cargos y que será la sociedad, junto con la historia, la que juzgue a quienes han ejercido la labor de juzgar.
“La justicia no es una obra concluida, sino una construcción viva que nos trasciende. Hoy, más que nunca, resulta imperativo reconocer el papel histórico de este Tribunal Constitucional y su legado de precedentes y resoluciones, que han conformado un sólido bloque de protección a los derechos fundamentales”, afirmó al dar por terminadas las funciones del actual Pleno para dar paso a uno nuevo tras 30 años del agonizante funcionamiento de la actual Corte.
«Serán nuestras sentencias, la sociedad y la historia misma quienes nos juzguen», subrayó en su mensaje final.
La ministra presidenta destacó que mientras existan mujeres y hombres dispuestos a defender la justicia con integridad, México tendrá un horizonte de dignidad y libertad. Reiteró que la Constitución debe asumirse como un pacto vivo y no como un libro antiguo, e hizo un llamado a mantener la congruencia, la ética y la honradez en el ejercicio judicial como la mejor carta de presentación ante el escrutinio de la historia.
En su intervención, Piña rindió homenaje al personal jurisdiccional, administrativo y operativo, a quienes describió como el “latido invisible” que sostiene la maquinaria de la justicia.
Reconoció que su labor cotidiana, muchas veces silenciosa, permite que las resoluciones se materialicen y que se garantice el acceso a la justicia para toda persona.
Además, en el cierre de este ciclo, trabajadores del Poder Judicial recibieron con aplausos, vivas y porras a la mayoría de los ministros que acudieron a su última sesión, con excepción de aquellos identificados como cercanos a la llamada Cuarta Transformación, quienes no fueron ovacionados.
Piña recordó que el ciclo que concluye, iniciado hace más de tres décadas, se ha construido con debates intensos, disensos fecundos y consensos que han fortalecido la democracia mexicana. Sostuvo que la Suprema Corte no es solo un órgano del Estado, sino la piedra angular de la justicia constitucional y un bastión en la defensa de las libertades.
Será este primero de septiembre cuándo tomen posición los nuevos ministros que conformarán una nueva Corte la integración de las dos Salas.





























