El diputado federal Federico Döring presentó una queja ante la Comisión de Derechos Humanos de la Ciudad de México por presuntas violaciones a derechos humanos ocurridas durante la marcha del 15 de noviembre, donde señaló agresiones, uso excesivo de la fuerza y fallas en el operativo de seguridad implementado por el Gobierno capitalino.
El legislador sostuvo que el dispositivo de seguridad obstruyó la libre manifestación y el libre tránsito al colocar vallas y cierres que dificultaron el acceso al Zócalo, lo que provocó tumultos, confusión y la dispersión de asistentes que participaban de manera pacífica.
Döring responsabilizó al secretario de Seguridad Ciudadana, Pablo Vázquez Camacho, y al secretario de Gobierno, César Cravioto, por no garantizar condiciones adecuadas para la protesta y por permitir actuaciones desproporcionadas de elementos policiales. Señaló que la propia dependencia reconoció 18 incidentes potencialmente violatorios del protocolo y la suspensión de al menos seis policías por presuntas agresiones, incluidas contra periodistas. Organizaciones como Artículo 19 documentaron ataques a integrantes de la prensa.
De acuerdo con el diputado, las imágenes difundidas muestran golpes a manifestantes sometidos, uso de agentes químicos y agresiones a reporteros, hechos que, afirmó, no corresponden a un gobierno que dice respetar derechos humanos. También advirtió sobre la posible presencia de grupos violentos o infiltrados que habrían buscado generar caos.
Döring pidió a la Comisión de Derechos Humanos emitir recomendaciones, elaborar un informe especial, revisar a fondo el Protocolo de Actuación Policial y fortalecer mecanismos de capacitación para evitar la estigmatización de la protesta pacífica. Llamó además a que el Gobierno capitalino asuma responsabilidades, garantice atención médica a todas las personas lesionadas, incluidos policías, y deje de criminalizar la manifestación pública.





























