La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo afirmó que México no permitirá que proyectos políticos se sostengan mediante apoyos externos, y advirtió que quienes recurren a la intervención extranjera “se equivocan”, al tiempo que defendió la independencia nacional como principio irrenunciable de su gobierno.
Durante el desfile por el 115° aniversario del inicio de la Revolución Mexicana, la mandataria insistió en que su administración rechaza la subordinación a intereses foráneos. “No aceptamos invasiones ni injerencias”, sostuvo.
Sheinbaum subrayó que México mantendrá una cooperación con otras naciones, pero siempre respetando su autonomía: “colaboramos y cooperamos, pero nunca nos subordinamos”, dijo.
Asimismo, advirtió contra lo que llamó “vende patrias”, en referencia a quienes proponen apoyo extranjero para resolver los problemas internos del país. “Solo los vendepatrias están a favor de ir a buscar ayuda al extranjero”, afirmó.
En su discurso también hizo un repaso histórico, recordando intervenciones extranjeras pasadas como la francesa o la estadounidense, y resaltó la necesidad de mantener una defensa permanente de la soberanía nacional.
Además, reafirmó su compromiso de no permitir que México entregue sus recursos estratégicos o su toma de decisiones a intereses externos: “México es un país libre, independiente y soberano”, dijo.
Con este mensaje, Sheinbaum refuerza la línea de su administración hacia un nacionalismo basado en la cooperación, pero sin subordinación, y en la protección firme de la integridad del país.





























