Este domingo, integrantes de más de 20 organizaciones ciudadanas llevaron a cabo la segunda marcha contra la gentrificación en la Ciudad de México.
Más de 200 inconformes, se dieron cita afuera de la estación del Metrobús Fuentes Brotantes, alcaldía Tlalpan, para exigir a las autoridades detener el despojo y desplazamiento que ocurre en las 16 alcaldías.
Si bien es en general, los manifestantes señalaron que en esta ocasión realizaron este acto en el sur de la capital para buscar detener el megaproyecto inmovilizarlo ubicado en Fuentes Brotantes número 134, en el pueblo de Santa Ursula Xitla.
Señalaron que este proyecto, que obtuvo permisos ambientales y desplazamiento obra de manera ilegal, lleva más de 300 árboles talados y pone en riesgo a más de 100 especies, además que se está dañando el bosque y manantial “que empeora la crisis hídrica de la capital”.
“Se está haciendo sobre un área natural protegida, y sobre un pueblo originario, Santa Ursula Xitla… ahora en peligro de desplazamiento”, expuso Elizabeth Álvarez, manifestante en favor de los pueblos originarios.
De igual forma, los convocantes dijeron que tienen seis demandas principales para el Gobierno de la Ciudad de México: cancelación del megaproyecto Fuentes Brotantes 134; Gestión Comunal del Bosque por Santa Ursula Xitla; Ley del Derecho al Arraigo y la Vivienda como bien común; un plan de ordenamiento territorial desde abajo y sin clientelismo; una ley inquilinaria justa, popular y urgente; y alto a la criminalización de defensores del bosque y del territorio.
La marcha que se tenía previsto culminara en la estación El Caminero llegó a la explanada del MuAC de la UNAM, donde también realizaron destrozos a este inmueble.





























