La jefa de Gobierno, Clara Brugada Molina, rechazó cualquier expresión de violencia tras la agresión denunciada por la alcaldesa de Cuauhtémoc, Alessandra Rojo de la Vega, y miembros de su equipo. Subrayó que los conflictos deben resolverse mediante acuerdos y canales institucionales.
La mandataria capitalina afirmó que el Gobierno de la Ciudad ha intervenido en momentos complejos de distintas alcaldías cuando se solicita apoyo. En ese contexto, indicó que instruyó al Secretario de Gobierno para construir entendimientos entre la demarcación y grupos de comerciantes.
El secretario de Gobierno, César Cravioto Romero, explicó que, tras la remoción de vendedores ambulantes de la Glorieta de los Insurgentes, los comerciantes se reubicaron en avenida San Cosme. Precisó que dichos movimientos ocurrieron en administraciones previas.
Detalló que el jueves se realizó una acción para el retiro de puestos en esa zona y se convocó a una mesa de diálogo para la mañana del viernes. Señaló que personal de la alcaldía no acudió en ese horario.
<span;>Cravioto agregó que fue durante la tarde-noche cuando se presentaron representantes de la demarcación y se registraron hechos violentos contra servidores públicos, entre ellos la alcaldesa.
Por su parte, Rojo de la Vega declaró que sí asistieron al diálogo y que existía un ambiente favorable. Indicó que, tras enterarse de otra convocatoria para el cierre de vialidades, la situación derivó en una presunta emboscada.
La alcaldesa aseguró que personas vinculadas a la diputada Diana Barrios agredieron físicamente a integrantes de su equipo. Añadió que tres colaboradores resultaron con lesiones de consideración y que ya se recuperan.
Rojo de la Vega también condenó los actos de violencia y sostuvo que su administración ha privilegiado el diálogo con vecinos y trabajadores. Reiteró que la petición central es reordenar el comercio en vía pública conforme a la Ley de Cultura Cívica, que prohíbe ejercer esta actividad en banquetas.





























