La Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) ha extendido la protección de los derechos de las concubinas de soldados y marinos, eliminando el requisito de reconocimiento previo por parte del militar para acceder a beneficios esenciales. Esta decisión asegura que las parejas puedan gozar de pensión alimenticia, servicios de salud y pensión por viudez, simplemente acreditando la relación de concubinato ante el Instituto de Seguridad Social para las Fuerzas Armadas Mexicanas (ISSFAM), la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) o la Secretaría de Marina (Semar).
La resolución se materializó con la emisión unánime de una declaratoria general de inconstitucionalidad, que invalida el artículo 160 de la Ley del ISSFAM. Anteriormente, este artículo limitaba la acreditación del concubinato a la designación expresa del militar, excluyendo cualquier otro medio de prueba.
El Ministro Presidente de la SCJN, Hugo Aguilar Ortiz, destacó que esta medida corrige una situación de vulnerabilidad, especialmente para las mujeres. «La norma anterior sometía la voluntad del militar al reconocimiento de la concubina, colocando a la mujer en una situación de indefensión. Ahora, se reconocen otras formas de acreditar el concubinato, garantizando la igualdad y la justicia», afirmó.
La Ministra María Estela Ríos enfatizó que la protección abarca tanto las prestaciones económicas como las sociales, incluyendo el acceso a servicios de salud y atención médica.
El caso que impulsó esta reforma fue el de María Elenia, a quien se le negó la pensión tras el fallecimiento de su concubino, un miembro de la Marina, debido a que nunca fue designada formalmente como concubina. Este precedente llevó a la Corte a declarar la inconstitucionalidad del artículo, al considerar que violaba el derecho a la familia y la garantía de audiencia.
Con esta resolución, la SCJN reafirma su compromiso con la protección de los derechos humanos y la igualdad de género, asegurando que las parejas de militares y marinos tengan acceso a la seguridad social y económica que merecen.





























