La presidenta Claudia Sheinbaum anunció la prohibición de 35 plaguicidas altamente peligrosos, debido a los daños que provocan en la salud y en el medio ambiente. La medida fue dada a conocer en Palacio Nacional y representa la acción más amplia en la historia del país en esta materia.
El decreto impide la importación, producción, comercialización y uso de estas sustancias, entre las que destacan el aldicarb, el carbofurán, el endosulfán y el DDT. Algunas de ellas ya están vetadas en decenas de países por su alta toxicidad y efectos contaminantes.
La decisión se tomó de manera coordinada entre las secretarías de Salud, Economía, Medio Ambiente y Agricultura, bajo la instrucción presidencial de avanzar hacia una agricultura más limpia y segura.
El plan contempla una estrategia gradual, con nuevas prohibiciones que se aplicarán en 2026 y 2027, además de controles más estrictos para los plaguicidas que seguirán en uso.





























