La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo afirmó que durante la marcha del 15 de noviembre, convocada bajo la bandera de la “Generación Z”, participaron un grupo “muy violento” y “caras muy conocidas” vinculadas a la llamada Marea Rosa.
Sheinbaum rechazó que su gobierno reprima a los jóvenes: aseguró que “los jóvenes mexicanos no son violentos” y que las imágenes de represión buscaban “provocar” una narrativa adversa.
Además, pidió no caer en provocaciones y advirtió que se está investigando el origen de los agresores.
Hizo un llamado para que la Fiscalía de la Ciudad de México investigue posibles vínculos del grupo violento con el crimen organizado.
En su conferencia matutina desde Palacio Nacional, Sheinbaum sostuvo que muchos de los asistentes no eran realmente jóvenes, y que se trató de adultos: “muchos adultos, pocos jóvenes”, dijo. Señaló figuras políticas como Fernando Belauzarán y Guadalupe Acosta Naranjo como personas que marcharon con el movimiento.
Sheinbaum denunció que algunos participantes estaban preparados con herramientas para romper vallas: mencionó martillos, marros y ganzúas, y dijo que integrantes del llamado “bloque negro” tenían sus rostros cubiertos. Según ella, el objetivo no era llegar al Palacio Nacional sino agredir a la policía: “el objetivo no era ni pasar a Palacio, sino irse contra la policía”, comentó.
A pesar de esto, la mandataria defendió la actuación de las autoridades y aseguró que los policías resistieron “como dos horas” ante los ataques.





























