Desde Palacio Nacional, la presidenta Claudia Sheinbaum rindió su primer informe de labores y aseguró que los errores del modelo neoliberal terminaron por hundirlo, al no considerar la prosperidad y el bienestar del pueblo. Señaló que su administración impulsa un nuevo modelo económico basado en la justicia social y la distribución equitativa de la riqueza.
“Estamos consolidando un nuevo modelo económico que garantiza la estabilidad macroeconómica pero impulsa la prosperidad compartida con salarios justos y programas de bienestar, fortalece la educación, la salud y el acceso a la vivienda, promueve el desarrollo regional con inversión pública y privada, nacional y extranjera, al tiempo que se gobierna con honestidad y austeridad republicana”, expresó.
Sheinbaum subrayó que la experiencia de las décadas neoliberales mostró que sin un papel activo del Estado orientado a la justicia social, la riqueza solo se concentra y profundiza la desigualdad. Añadió que la corrupción dañó durante años el bienestar del pueblo y que el mayor aprendizaje de ese modelo fallido es que “el progreso sin justicia no es sostenible ni social, ni económica ni políticamente, y está destinado al fracaso”.





























