La presidenta Claudia Sheinbaum aseguró que la reforma laboral para reducir la jornada semanal de 48 a 40 horas tiene como eje central el bienestar de las y los trabajadores y subrayó que su impulso se dio a partir del consenso con los distintos sectores involucrados en la actividad productiva del país.
La mandataria explicó que, previo a la presentación formal de la iniciativa, sostuvo reuniones con diversos sectores -como con el diputado federal y dirigente sindical Pedro Haces, así como con representantes del sector empresarial y otros actores económicos y sociales- con el propósito de escuchar planteamientos, atender preocupaciones y construir una propuesta viable.
Detalló que el objetivo fue generar un equilibrio entre la mejora de las condiciones laborales y la certidumbre para las empresas, evitando decisiones unilaterales y privilegiando el diálogo como mecanismo para alcanzar acuerdos. En ese sentido, sostuvo que la reducción de la jornada no debe interpretarse como una medida aislada, sino como parte de una transformación gradual del modelo laboral que prioriza la dignidad del trabajo.
Sheinbaum indicó que la reforma busca mejorar la calidad de vida de los trabajadores al permitir mayor tiempo de descanso y convivencia familiar, sin menoscabo de la productividad. Añadió que el planteamiento considera esquemas de implementación que permitan a los sectores económicos adaptarse de manera ordenada.
Reiteró que la iniciativa se construyó con base en el intercambio de puntos de vista entre gobierno, empresarios y organizaciones sindicales, y afirmó que el propósito es consolidar un marco laboral más justo, competitivo y acorde con las nuevas dinámicas sociales y económicas del país.





























