El Campo Militar Marte, espacio utilizado históricamente para ceremonias cívicas, izamientos de Bandera, homenajes militares y actos oficiales de las Fuerzas Armadas, fue transformado en sede de un evento privado con venta de alcohol, boletaje y operación comercial durante el Mundial 2026.
La decisión recae sobre la Secretaría de la Defensa Nacional, encabezada por el general Ricardo Trevilla Trejo, y sobre la estructura de mando del Ejército mexicano, en la que figura el general Francisco Jesús Leana Ojeda. Ambos quedan bajo cuestionamiento por permitir que un inmueble asociado a símbolos cívicos y patrios sea entregado a intereses privados para servir a empresas como Eco en Vivo y Ocesa.
El Campo Marte ha sido escenario de actos solemnes como izamientos de Bandera, ceremonias militares, conmemoraciones del Ejército mexicano y eventos oficiales vinculados al Heroico Colegio Militar. En ese mismo espacio se han realizado actos encabezados por mandos castrenses y autoridades federales, bajo discursos de honor, lealtad y servicio a la patria.
Ahora, ese mismo lugar fue habilitado para “Campo Marte 26 Santander”, promovido como punto de encuentro mundialista del 11 de junio al 19 de julio, con transmisión de partidos, conciertos, zonas VIP, venta de boletos y consumo de bebidas alcohólicas. La página oficial lo presenta como una experiencia cultural y social dentro de Campo Marte, mientras Ticketmaster mantiene la venta de accesos para distintas fechas del evento.
De acuerdo con la denuncia de vecinos y activistas, el Ejército mexicano recibirá 45 millones de pesos por permitir el uso del inmueble, además de ingresos ligados a la operación comercial, boletaje y venta de alcohol.
El señalamiento más delicado es que personal militar estaría involucrado en la venta y servicio de bebidas, lo que convertiría a soldados en operadores de una cantina masiva instalada en un espacio militar.
Organizaciones vecinales de Polanco acusaron que Trevilla Trejo y los mandos responsables autorizaron que se borrara el carácter cívico del Campo Marte para convertirlo en negocio privado al servicio de Eco en Vivo y Ocesa.
Señalaron que no se trata de una convivencia pública, sino de un evento de lucro en un predio militar, con más de 10 mil asistentes, estructuras, escenarios, grúas, andamios y venta de alcohol.
El caso también abrió dudas sobre la seguridad del evento. Según el oficio SGIRPC/DGVC/0970/2026, citado por los inconformes, la Secretaría de Gestión Integral de Riesgos y Protección Civil informó que no localizó documentación relacionada con el registro del Programa Especial de Protección Civil de “Campo Marte 26 Santander”.
Esa respuesta contradice la versión difundida por la Alcaldía Miguel Hidalgo, que aseguró que el Gobierno capitalino ya había aprobado dicho programa.
Vecinos y activistas advirtieron que permitir un evento privado, con fines de lucro, alcohol y boletaje dentro de un inmueble militar, sin documentos públicos completos y verificables, representa una decisión grave. Aseguraron que el Ejército dejó de resguardar un espacio de símbolos patrios para convertirlo en la cantina más grande de la capital durante el Mundial.
La polémica compromete a la Defensa, a Eco en Vivo, a Ocesa, a la Alcaldía Miguel Hidalgo y a las autoridades capitalinas, que deberán explicar por qué un espacio destinado a ceremonias oficiales, honores militares y actos cívicos terminó convertido en una operación comercial con alcohol, conciertos y boletaje.





















