La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, aseguró que el rechazo en el Congreso a la Reforma Electoral no sólo por la oposición sino partidos aliados e incluso morenistas, impulsada por su gobierno no representa una derrota y dijo que los diputados son libres de votar conforme a sus convicciones, pero que no tienen las convicciones del pueblo. Los llamo «wacha, wacha».
“Entonces se votó muy claramente, vimos quién votó y quién no votó. Eso lo ve la gente”, expresó.
La presidenta sostuvo que la población será quien forme su propia opinión sobre el comportamiento de los legisladores y enfatizó que en su movimiento no se obliga a nadie a repetir lo que dice la titular del Ejecutivo.
Y dijo que será Morena quien tome sus decisiones al respecto.
“La gente va a tomar su opinión. Es decir, los diputados son libres. Aquí nadie pide que lo que dice la presidenta se repita. Se hacen las cosas por convicción. Quien no votó, pues no tiene esa convicción”, afirmó.
En ese contexto, sostuvo que los legisladores que votaron en contra terminan desdibujándose frente al mandato popular que, dijo, respalda cambios para reducir privilegios dentro del sistema político.
La mandataria defendió la propuesta de modificar el sistema de representación legislativa, particularmente la elección de diputados plurinominales, al considerar que actualmente responde a decisiones de las cúpulas partidistas y no al voto directo de la ciudadanía.
Indicó que diversas encuestas muestran un amplio respaldo social, de hasta 80,%, a que los legisladores sean elegidos de manera directa por la población y sostuvo que la reforma buscaba reducir privilegios dentro del sistema político.
Sheinbaum afirmó que la mayoría de los legisladores de Morena votó a favor de la iniciativa por convicción y no por instrucción presidencial, y señaló que es preferible mantener una posición clara en el proceso de transformación del país que adoptar posturas ambiguas.
“¿De qué sirve hacerte ‘wacha wacha’? Pues que ni pa’ aquí ni pa’ acá, sino todo lo contrario. O sea, te desdibujas”, expresó.
La presidenta agregó que el proyecto que encabeza tiene como objetivo continuar con la transformación del país y reiteró que no traicionará los principios del movimiento ni el mandato del pueblo que lo llevó al poder.
La reforma electoral discutida en la Cámara de Diputados obtuvo 259 votos a favor, 234 en contra y una abstención, resultado con el que no alcanzó la mayoría calificada necesaria para su aprobación. En la votación, todos los legisladores del PAN, PRI y Movimiento Ciudadano se pronunciaron en contra de la iniciativa.
Dentro de la coalición oficialista también hubo divisiones. Tres diputados de Morena votaron en contra: Giselle Yunueen Arellano Ávila, Alejandra Chedraui Peralta y Santy Montemayor Castillo. En el Partido Verde la mayoría se pronunció en contra y solo 12 legisladores votaron a favor, mientras que en el Partido del Trabajo únicamente un diputado respaldó la propuesta: Jesús Roberto Corral Ordóñez.































