Un Tribunal Colegiado de Circuito confirmó un amparo que impide la extradición a Rusia del activista político Kirill Olegovich Safran. La resolución ordena a la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) anular el acuerdo de extradición y reevaluar las pruebas presentadas por el opositor al régimen de Vladimir Putin, las cuales indican que es un perseguido político.
La decisión judicial desestima el recurso de la Fiscalía General de la República (FGR), que buscaba la extradición de Safran. La SRE deberá ahora revisar exhaustivamente las pruebas, incluyendo documentación sobre protocolos de detención que sugieren posibles violaciones a los derechos humanos en Rusia, similares a las puestas a disposición y que acreditan la detención y algunos temas de tortura que sufrió Kirill Olegovich en Rusia. Una vez realizada la revisión, la SRE deberá emitir un nuevo acuerdo, aceptando o rechazando la extradición.
El Juez Sexto de Distrito en Materia Penal, Juan Mateo Brieba de Castro, dio a las autoridades (SRE, FGR, Interpol-México y el director del Reclusorio Sur) un plazo de tres días para cumplir el fallo. El incumplimiento podría resultar en multas, remisión del caso a instancias superiores (Tribunal Colegiado o Suprema Corte de Justicia de la Nación) e incluso la separación del cargo de los funcionarios responsables.
Cabe recordar que el amparo inicial, otorgado en noviembre de 2024, ya había ordenado la reevaluación de las pruebas. En marzo de 2024, MILENIO entrevistó a Safran, quien reside en México desde hace diez años, donde nacieron sus hijos. El activista, quien se identifica como abogado e ingeniero, ha dedicado su tiempo en México al desarrollo de una empresa de tecnología para la localización de petróleo, con proyectos en Estados Unidos, Austria y Argentina. Safran también ha expresado abiertamente su oposición al gobierno ruso desde 2010.
La decisión judicial destaca la importancia de proteger a los perseguidos políticos y la necesidad de un análisis exhaustivo de las pruebas antes de proceder con una extradición. El caso de Kirill Olegovich Safran pone en relieve la compleja interacción entre la justicia mexicana y la política internacional.





























