Las recientes lluvias e inundaciones registradas en distintas entidades del país impactaron también la infraestructura de salud, y los titulares del ISSSTE y del IMSS informaron sobre los daños en 40 unidades médicas.
En la mañanera de este martes, Martí Batres y Zoe Robledo informaron de las medidas implementadas para garantizar la atención a la población.
El director del ISSSTE, Batres Guadarrama, señaló que 29 unidades médicas resultaron afectadas, entre ellas la de Álamo, Veracruz, que sufrió daños severos al inundarse por completo. De ese total, 15 unidades ya se encuentran operando con normalidad, mientras que 13 presentan afectaciones menores.
Asimismo, informó que 19 derechohabientes requieren tratamientos especiales de continuidad, entre ellos 11 pacientes en hemodiálisis y dos con tratamiento oncológico, quienes están recibiendo atención prioritaria para evitar interrupciones en sus terapias.
Por su parte, el director general del IMSS, Zoé Robledo, reportó que el Hospital Rural de Xicotepec, Puebla, fue uno de los más dañados, junto con las Unidades Médicas Familiares de Álamo y El Higo, además de ocho Unidades Médicas Rurales en Veracruz y dos en Puebla.
Para reforzar la atención médica en las zonas afectadas, el IMSS movilizará 34 unidades médicas móviles y 24 brigadas adicionales, que se sumarán a las 100 ya desplegadas para labores de vacunación y atención de casos de dengue en las regiones con mayor impacto.
Ambas instituciones mantienen coordinación con autoridades federales y estatales para restablecer los servicios y garantizar la continuidad de la atención médica a la población afectada.





























