El Sindicato Nacional de Trabajadores del Sistema de Transporte Colectivo (SNTSTC) advirtió que la construcción de la ciclovía y la calzada flotante sobre Calzada de Tlalpan son obras “ocurrentes y cosméticas” que generarán un importante estrangulamiento vial, aumento en los niveles de contaminación ambiental y más tiempo perdido en los traslados diarios.
Fernando Espino Arévalo, secretario general del SNTSTC, consideró que los recursos destinados a este tipo de proyectos deberían canalizarse al mantenimiento y mejora del Metro, que beneficia directamente a millones de personas, principalmente de bajos recursos.
El dirigente sindical destacó que la Línea 2 del Metro, en su tramo superficial de San Antonio Abad a Tasqueña, transportó más de 53 millones de usuarios entre enero y marzo de 2025, lo que evidencia su relevancia en la movilidad de la Ciudad de México.
“Con la ciclovía y la calzada flotante de Tlalpan se privilegian obras de baja capacidad de transporte, mientras el Metro requiere mayores recursos para recuperar los niveles de mantenimiento que demandan sus equipos e instalaciones”, afirmó Espino Arévalo.
El sindicato sostuvo que la ciclovía “Gran Tenochtitlán” agravará el tráfico vehicular, incrementará la contaminación y ocasionará pérdidas económicas y de tiempo. Añadió que esta vía no responde a las necesidades reales de movilidad, ya que “los aficionados al futbol no se trasladarán al Estadio Azteca en bicicleta”.
En cuanto a la calzada flotante, el SNTSTC señaló que la obra representa un desafío estructural y operativo por las dudas sobre su supervisión, calidad y presupuesto de mantenimiento. Advirtió que un eventual segundo piso en Calzada de Tlalpan afectaría el servicio de la Línea 2, provocando hundimientos, filtraciones, goteras y daños en las vías e instalaciones.
El sindicato también manifestó preocupación por la inseguridad en la zona y la presencia de comercio informal, factores que dificultarían el uso de la ciclovía por parte de la ciudadanía.
Espino Arévalo concluyó que el gobierno capitalino debe priorizar inversiones que realmente mejoren la movilidad y fortalezcan al Metro, en lugar de destinar recursos a proyectos que calificó como “de movilidad cosmética”.





























