La actuación de Hugo Eric Flores Cervantes como titular de la Sección Instructora de la Cámara de Diputados ha generado inconformidades entre actores políticos y analistas, quienes cuestionan un presunto manejo discrecional y político de los procesos de declaración de procedencia, así como posibles beneficios para figuras vinculadas al partido en el poder.
Desde esa instancia, encargada de analizar y dictaminar las solicitudes de desafuero, se han señalado diferencias en el ritmo y tratamiento de los expedientes, lo que ha alimentado la percepción de que el criterio jurídico no siempre es el factor determinante. Uno de los casos más citados es el de Cuauhtémoc Blanco, cuyo procedimiento no avanzó hacia una resolución de fondo pese a los señalamientos y solicitudes formales presentadas cuando fue gobernador de Morelos.
Aunque Flores Cervantes ha sostenido públicamente que el fuero debe acotarse y limitarse únicamente a la protección del ejercicio parlamentario y la libertad de expresión, diversas voces consideran que en la práctica la Sección Instructora ha funcionado como un filtro político que frena o dilata casos sensibles para el oficialismo.
En contraste, el legislador ha señalado que existen otros expedientes que sí continúan su curso, como el relacionado con el senador priista Alejandro Moreno, el cual, ha dicho, permanece activo y será revisado en el próximo periodo ordinario de sesiones. Sin embargo, para críticos y opositores, esta diferencia en el tratamiento refuerza la idea de un uso selectivo de la herramienta del desafuero.
Las inconformidades, incluso de diputadas morenistas, también se centran en el papel que juegan las mayorías legislativas dentro de la Sección Instructora y en la falta de criterios claros y transparentes para explicar por qué algunos casos avanzan y otros permanecen estancados.
Este escenario ha reavivado el debate sobre la necesidad de revisar los mecanismos internos del Congreso para evitar que el desafuero se utilice como instrumento de protección política.
En medio de la discusión sobre una eventual reforma político-electoral y el alcance del fuero constitucional, el desempeño de la Sección Instructora bajo la conducción de Hugo Eric Flores se mantiene bajo escrutinio, como ejemplo de las tensiones entre la exigencia de rendición de cuentas y la lógica política que prevalece en el Poder Legislativo.





























