Una vez presentada la reforma electoral impulsada por la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, las bancadas del PAN y del Verde en la Cámara de Diputados llamaron a esperar el texto definitivo antes de definir su voto en esta materia.
Mientras que, el PRI anticipó que votará en contra de la normativa, al considerar que la propuesta concentra poder y debilita contrapesos.
En entrevista en el salón de plenos de San Lázaro, el coordinador del Partido Verde, Carlos Puentes refirió que “de manera conceptual” coinciden con algunos temas como la reducción del financiamiento público a partidos políticos, aunque, dejó en claro que el fondo está en los detalles.
Por lo que, expresó que la decisión de su instituto político será esperar hasta conocer, el próximo lunes, la iniciativa que contenga los detalles técnicos.
“El tema no son los que, el tema son los cómo… debemos esperar la redacción. Vamos a esperar la redacción, reunirnos para analizarla y, después de un análisis serio y profundo, fijar una postura, en qué sí y en qué no””, señaló.
En tanto, el coordinador del PAN, Elías Lixa sostuvo que hasta ahora no existe un documento formal, sino una presentación, por lo que pidió no legislar “con un powerpoint”.
Sin embargo, afirmó que su partido no acompañará ninguna reforma electoral que no incluya medidas específicas contra la infiltración del crimen organizado en las elecciones.
“No puede haber reforma electoral si no se aborda la primera preocupación de los mexicanos, que es erradicar al crimen organizado de las elecciones”, advirtió.
Enumeró cinco condiciones mínimas: rastreo en tiempo real del dinero ilícito, cierre al financiamiento criminal, nulidad de elecciones cuando intervenga el crimen organizado, pérdida de registro a partidos que lo permitan y sanciones penales a dirigentes que postulen candidatos vinculados al crimen.
“El PAN no está dispuesto a participar de ninguna reforma electoral que no combata el crimen organizado”, reiteró.
Por su parte, el coordinador del PRI, Rubén Moreira descartó apoyar una reforma que “dinamita la democracia” porque “sale desde el poder”.
Cuestionó la eliminación de figuras de representación proporcional y la posible reducción de regidores, además de la disminución presupuestal sin sustento técnico
“Es una reforma que no representa los sentimientos democráticos de México”, concluyó.





























