La presidenta Claudia Sheinbaum envió un mensaje a los grupos y movimientos que históricamente se han manifestado en contra del fracking, al reconocer que ella misma compartió durante años esa postura debido a los impactos ambientales asociados, especialmente en el uso y contaminación del agua.
“Yo misma durante muchos años dije el fracking no… pero cuando veo las nuevas tecnologías… lo peor que podemos decir es solo no, sino a ver, vamos a ver”, reconoció.
Explicó que su gobierno no ha tomado una decisión sobre la explotación de gas no convencional, sino que se encuentra en una fase de análisis basada en los avances tecnológicos que podrían reducir los daños ambientales, como el uso de sustancias menos contaminantes y el reciclaje de agua.
Afirmó que cualquier determinación se tomará con base en estudios científicos y con la participación de expertos en distintas disciplinas, quienes evaluarán la viabilidad técnica, ambiental y social de estas prácticas.
La mandataria fue enfática al señalar que no se realizará ningún proyecto en contra de la voluntad de las comunidades, y que, en caso de considerarse viable alguna explotación, se consultará a la población involucrada sobre los posibles impactos y beneficios.
Reiteró que su administración no repetirá esquemas del pasado en los que se excluía a la ciudadanía de las decisiones, y aseguró que se priorizará el diálogo, la información y la participación social en cualquier definición sobre el tema.
“No vamos a hacer nada en contra de una comunidad”, resaltó.






























