Madres de familia junto con sus hijos difundieron un video desde un lugar de resguardo en el que denuncian que el desplazamiento forzado del grupo de la delincuencia organizada «Los ardillos» en comunidades de la Montaña Baja de Guerrero se realiza con metralletas, poniendo en riesgo su vida sin que la Guardia Nacional ni el Ejército intervengan.
“Nos están dejando solas”, y responsabilizan al gobierno por su integridad y seguridad.
Acompañadas de niños, niñas e incluso sus perritos que las siguieron, hicieron un llamado al Ejército Zapatista, y a comisiones de derechos humanos nacionales e internacionales, a hacer presión social para la atención de este tema.
El Concejo Indígena y Popular de Guerrero Emiliano Zapata (Cipog-EZ) denunció que el grupo criminal “Los Ardillos” atacó comunidades nahuas como Xicotlán, Tula y Acahuetlán, en el municipio de Chilapa, provocando el asesinato de cuatro policías comunitarios y el desplazamiento de más de mil familias indígenas.
De acuerdo con la organización, además en Xicotlán hombres armados dispararon contra cuatro integrantes de la Policía Comunitaria de los Pueblos Fundadores mientras realizaban labores de albañilería.
Las víctimas fueron identificadas como Isaías Morales Lucas, Bernardino Hilario Ocotlán, Ernesto Hilario Ocotlán e Isacar Villalba Rosario. Posteriormente, denunciaron incursiones armadas constantes y el uso de drones para vigilar y agredir a las comunidades.
Desde el sitio donde se resguardan, las familias desplazadas hicieron un llamado al Congreso Nacional Indígena, para movilizarse en su defensa. Señalaron que la violencia es posible por la protección gubernamental al grupo delictivo y expresaron su temor de ser desaparecidos, aunque afirmaron que continuarán resistiendo.
El periodista y documentalista de movimientos sociales Zósimo Camacho ha documentado de manera constante la situación en la Montaña de Guerrero, donde ha advertido sobre la presencia de grupos armados, el desplazamiento forzado de comunidades indígenas y las condiciones de abandono en que viven pueblos nahuas, me’phaa y na savi.
En sus trabajos también ha señalado denuncias de organizaciones sociales sobre presuntos vínculos entre estos grupos criminales y actores políticos en la entidad.





























