Médicas y médicos residentes del Hospital Infantil de México “Federico Gómez” iniciaron un paro activo de actividades no críticas para denunciar presuntos actos de acoso, hostigamiento, intimidación y abuso de autoridad dentro de la institución.
De acuerdo con una carta dirigida a la presidenta Claudia Sheinbaum; al secretario de Salud, David Kershenobich, y al rector de la UNAM, Leonardo Lomelí, las y los residentes señalaron que la suspensión parcial de labores responde a la falta de atención de las autoridades frente a un ambiente formativo que calificaron como deteriorado.
El personal médico en formación afirmó que la protesta no busca privilegios, sino condiciones dignas, seguras y respetuosas para ejercer sus actividades académicas, laborales y asistenciales. También advirtió que el desgaste laboral y las presuntas represalias han afectado su desarrollo profesional y la atención hospitalaria.
Entre sus principales demandas se encuentra la separación temporal del director general del hospital, Adrián Chávez, y del director médico, Víctor Olivar, mientras se investigan las denuncias presentadas por acoso sexual, acoso laboral, hostigamiento, intimidación y abuso de autoridad.
Las y los residentes también solicitaron medidas de protección académica y laboral, así como una investigación imparcial que permita revisar los señalamientos hechos por el personal médico en formación.
Además, pidieron la instalación de una mesa resolutiva con autoridades del sector salud, representantes de la Universidad Nacional Autónoma de México y organismos de derechos humanos, con el objetivo de atender el conflicto mediante acuerdos concretos.
Otra de las peticiones es la creación de una sociedad de residentes autónoma, que permita representar sus intereses, atender problemáticas internas y establecer canales formales de diálogo dentro del hospital.
Los inconformes señalaron que la formación médica de posgrado no puede desarrollarse bajo condiciones de miedo, silencio o desgaste humano, y subrayaron que las y los residentes también requieren un entorno seguro para aprender, trabajar y cuidar la salud de la población.
El grupo advirtió que no reactivará sus labores no críticas hasta obtener respuestas favorables por parte de las autoridades, al considerar que el conflicto debe resolverse mediante diálogo, protección institucional y acciones verificables.





























