La presidenta Claudia Sheinbaum aseguró que su gobierno no tiene ningún tipo de relación con grupos criminales y sostuvo que, en caso de existir pruebas en su contra, corresponde a la Fiscalía actuar conforme a la ley. “Nosotros no tenemos nada, absolutamente nada que esconder”, afirmó al rechazar cualquier pacto con delincuentes, ya sean de cuello blanco, comunes o de la delincuencia organizada.
Al defender los resultados de su estrategia de seguridad, señaló que la reducción del 40 por ciento en homicidios se debe a un trabajo constante y diario de las instituciones. En ese contexto, cuestionó a quienes respaldaron la llamada guerra contra el narcotráfico durante el sexenio de Felipe Calderón, etapa en la que, dijo, hubo intervención de agencias de Estados Unidos en territorio mexicano.
Indicó que en ese periodo dichas agencias operaban junto con la Marina bajo una lógica que, acusó, buscaba eliminar personas fuera del marco constitucional. Frente a ello, sostuvo que su administración no permitirá que se repita ese esquema y subrayó que México es un país independiente y soberano.
La mandataria puntualizó que la cooperación con Estados Unidos es posible únicamente en materia de intercambio de información, pero dejó claro que cualquier operación en territorio nacional debe estar a cargo exclusivamente de las instituciones mexicanas.
Asimismo, afirmó que existe una campaña para vincular a Morena con el narcotráfico, impulsada tanto por beneficiarios de regímenes pasados como por partidos de derecha. En ese sentido, aludió a las declaraciones del dirigente nacional del PAN, Jorge Romero Herrera, quien este domingo pidió que se rompan supuestos vínculos con el crimen organizado.
“¿Cuál pacto?”, cuestionó la presidenta al rechazar dichas acusaciones y reiterar que su gobierno no mantiene acuerdos de ningún tipo con grupos delictivos.
Y dijo que prueba del trabajo en materia de seguridad de su gobierno, es que se redujeron los homicidios un 40%.






























