El gobierno federal defendió la velocidad máxima de 50 kilómetros por hora del vehículo eléctrico Olinia y aseguró que no fue diseñado para competir con los automóviles tradicionales, sino para atender necesidades específicas de movilidad urbana. Durante la conferencia matutina, el coordinador del proyecto, Roberto Capuano, explicó que este modelo forma parte de una nueva categoría de transporte enfocada en trayectos cortos dentro de las ciudades.
El funcionario señaló que Olinia “no es ni una moto, ni un coche”, por lo que sus características responden a un concepto distinto de movilidad. Indicó que se trata de un vehículo eléctrico de baja y media velocidad, diseñado para ofrecer una alternativa accesible y eficiente para desplazamientos urbanos, sin las exigencias técnicas de un automóvil convencional.
Capuano sostuvo que la velocidad limitada es uno de los elementos centrales del proyecto, ya que permite desarrollar una plataforma con requerimientos de fabricación diferentes y costos más bajos. De acuerdo con las especificaciones presentadas, Olinia alcanzará una velocidad máxima de 50 kilómetros por hora y estará destinado principalmente a recorridos dentro de zonas urbanas.
Tras la presentación del prototipo, el proyecto entrará en una nueva etapa enfocada en la industrialización y fabricación del vehículo. Las autoridades prevén una producción de hasta 50 mil unidades anuales una vez que se consolide la plataforma industrial necesaria para su manufactura.
Olinia fue presentado como un vehículo eléctrico de producción nacional que forma parte de la estrategia gubernamental para impulsar la electromovilidad. Su llegada al mercado está prevista para 2027 y el gobierno trabaja en la creación de una nueva regulación para este tipo de unidades de baja y media velocidad.

































